La traducción automática, una revolución

traducción automática

Aunque parece algo muy reciente, la traducción automática lleva entre nosotros desde mediados del siglo pasado. Tenemos que remontarnos a los años 50 para encontrar los primeros experimentos sobre esta materia. Se trataba de una traducción “palabra por palabra” de varias frases del inglés al ruso. El resultado no fue muy satisfactorio, ya que la traducción literal no transmite el mensaje de una forma eficaz. Pero sí que sembró la semilla de la investigación en este campo, surgiendo desde entonces diversos modelos y metodologías de investigación en este sentido.

No fue hasta la década de los años 90 que la traducción automática cambiaría radicalmente con la llegada de internet, ya que la cantidad de recursos y textos en línea contribuyó enormemente a su investigación.

Pero, ¿qué es la traducción automática?

A estas alturas, todo el mundo ya ha oído hablar de la inteligencia artificial (IA), que tan bruscamente está penetrando en nuestras vidas. Ya la podemos ver por todas partes y el mundo de la traducción no iba a escapar de ella. A continuación, os explicamos cómo la IA influye en el sector de la traducción.

Empecemos explicando qué es la traducción automática. Consiste en la conversión de un texto en un idioma de origen a otro idioma de destino sin la intervención del ser humano; es decir, realizada íntegramente por un programa informático. Existen distintos métodos de traducción automática: la traducción basada en reglas y la traducción con metodología estadística, siendo esta última la más desarrollada y utilizada. En este tipo de traducción, el software aprende de un conjunto de textos, llamado corpus, en un determinado idioma que sea lo más grande posible junto con otro de igual tamaño que contenga traducciones entre la lengua inicial o de origen y la lengua de destino.

Hoy en día podemos encontrar diversos recursos para realizar traducciones automáticas, ya que su uso está muy extendido. Por ejemplo, páginas web como DeepL, o, incluso, el traductor web de Google, hacen traducciones más o menos fiables, según el idioma que elijamos (no todos están igual de desarrollados).
Además, es indiscutible que estas herramientas han mejorado considerablemente en determinadas combinaciones de idiomas. Estos son solo un par de ejemplos, pero la gran mayoría de grandes compañías como Amazon o Microsoft también han desarrollado sus propias herramientas de traducción automática.

Ventajas de la traducción basada en IA

El uso extendido de este tipo de traducción visibiliza la cantidad de ventajas que tiene tanto para un traductor profesional como para las agencias de traducción e incluso para el cliente final.

La principal ventaja es la reducción de los tiempos que requiere una traducción realizada íntegramente por un traductor profesional. Es decir, que si partimos de una traducción automática, los plazos de traducción se reducen considerablemente, ya que, en este caso, la principal tarea del traductor profesional será la de la posedición del texto y posterior revisión profesional del mismo.

Con este tipo de herramientas, es más sencillo gestionar varios proyectos de traducción simultáneamente porque facilita mucho el trabajo. Es más, ayuda a la gestión, creación y mantenimiento de memorias de traducción, que también son una herramienta fundamental para el trabajo diario de un traductor profesional. En las memorias de traducción, se almacenan traducciones anteriores que pueden ser recuperadas en futuros proyectos y permiten mantener una coherencia lingüística y terminológica.

Si sumamos todas estas ventajas, tenemos como resultado un abaratamiento de los costes de traducción para el cliente.

Problemas de la traducción automática. El papel de la posedición

Sin embargo, debemos considerar si la traducción automática es fiable al cien por cien. La respuesta es no. La traducción automática es una herramienta muy útil para traductores profesionales, pero no podemos fiarnos completamente de sus resultados, ya que la comunicación es muy compleja y contiene muchos matices que, de momento, las máquinas no son capaces de comprender. Es por ello que surge la necesidad de la posedición y localización del texto.

Cuando hablamos de posedición, nos referimos a la revisión del texto ya traducido con una herramienta de traducción automática. El objetivo de esta revisión exhaustiva es que el texto se adecúe al nivel de calidad que estamos buscando, detectando así posibles errores de traducción, gramática, ortografía, léxico, estilo o registro. Por otro lado, la localización es la adaptación del texto a una determinada zona geográfica, teniendo en cuenta aspectos culturales o regionales. Por ejemplo, no es lo mismo traducir para hispanohablantes de España que de Perú. La localización es muy utilizada en la traducción de software o videojuegos, pero también es muy útil para la publicidad.

Resumiendo, el traductor parte de una traducción realizada de forma automática para revisarla en profundidad (posedición) y entregar un texto final de la máxima final. De este modo, se simplifican las tareas y; por tanto, se abarata el proceso de traducción y se reducen los plazos de entrega.

Tras todo lo expuesto, podemos afirmar que la posedición no solo es el presente en nuestro campo, sino también es el futuro y en LexGo Translations ya nos hemos subido a este carro. ¡Reduce tiempos y costes con nuestros servicios profesionales de posedición! Pídenos presupuesto sin compromiso aquí.

Y no nos podemos despedir sin darte las gracias por leernos 😉

No Comments

Post A Comment

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. Más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar